COMO SABER SI UNO ES PAS

La investigación ha avanzado bastante, con el resultado de que hoy en día manejamos casi siempre este baremo que llamamos ‘Los cuatro pilares’, también conocido como D.O.E.S, las siglas con que Elaine Aron bautizó las cuatro características base en las que una persona se tiene que ver reflejada para poder llamarse ‘PAS’.  ¿Cuáles son?

 

D. Esta letra representa la característica que en inglés se llama ‘deep processing’, lo cual significa procedimiento profundo. Para mi esta, la característica de la reflexión, es la más significativa de la esencia de una PAS, ya que todas las PAS somos conscientes de esa manera que tenemos de ‘chupar’ la gran cantidad de información que nos llega todos los estímulos llevándolos para dentro y poniéndoles a hervir a fuego lento, por decirlo de alguna manera. ‘No es para tanto’, ‘No hace falta exagerar’, ‘Las historias que te montas siempre…’ son algunos de los comentarios que casi todos hemos recibido en algún momento de nuestra vida. Es cierto, nos montamos historias. Pero, oye, ¿quién sabe qué puede pasar? Dar vueltas, reflexionar y meditar sobre cualquier tema, es nuestra especialidad. Lo hacemos sin querer, es algo que nos sobreviene (si sabes que eres PAS y que lo haces porque es una característica base del rasgo, puedes aprender frenar y controlar esta tendencia).  El caso es que lo hacemos de manera automática, y lo hacemos de manera profunda e intensa, y a cada uno de nosotros nos suele gustar investigar, indagar y aprender. Nos gusta cuestionar y coleccionar información para poder llegar a una buena y equilibrada valoración de lo que tenemos delante. Si a veces necesitamos más tiempo para tomar una decisión, no importa; poder basarse en argumentos sólidos es algo positivo, igual si hay personas que suelen ser más rápidos. ¡No nos dejemos presionar!

 

O. Esta letra representa la característica que en inglés se llama ‘overstimulation’, lo cual significa ‘sobreestimulación’. Dar muchas vueltas a las cosas implica una gestión de muchos estímulos a la vez o muy seguidos. Pensar suele conllevar emociones, y cada emoción viene con estímulos. Si aquello del procesamiento profundo fuera lo único que genera información, quizás no nos saturaríamos con tanta facilidad, pero hay más: captamos información de todo tipo, principalmente a través de los sentidos. Aunque personalmente prefiero la teoría de los doce sentidos y existen otras teorías que también se basan en más de los cinco conocidos, para no complicar el tema más, solemos decir que las PAS suelen tener mínimamente tres de sus cinco sentidos más desarrollados, más afinados que personas que no comparten el rasgo. Esta característica suele ser nuestro talón de Aquiles, y para evitar que nos estresemos, crispemos o nos pongamos mal, es muy importante conocer el rasgo, conocerse a uno mismo y las reacciones de nuestro cuerpo que siempre avisan cuando empezamos a saturarnos. Cada uno, cada cuerpo, tiene su propio señales de alarma que avisan a la persona que está cerca de la saturación, y quien sabe re-conocer sus señales sabe que conviene parar para aplicar las herramientas de autocuidado que a ella/el le funcionan.

 

E. La ‘E’ de las emociones y de la empatía. Es cierto, como PAS vives con lasemociones a flor de piel. Para bien y para mal. Nos solemos emocionar con una intensidad que sobrepasa lo ‘normal’. A lo mejor te han dicho que eres un exagerado, o que lo tuyo carece de sensatez y te han tachado de irracional. Sin embargo, en el ámbito de la educación es cada vez más conocido que, para aprender bien y para que las cosas se te queden, hay que procurar que la materia despierte emoción. Cualquier persona, PAS o no, llega a pensar en un nivel más profundo y con más motivación cuando el tema le emociona. O sea, que nadie te diga que emocionarse es ser exagerado.

La empatía, esta característica tan importante de nuestro rasgo, empieza a manifestarse ya en niños muy jóvenes que demuestran captar el estado de ánimo de su primer educador, generalmente la madre. Cabe remarcar que una PAS sobreestimulada y estresada generalmente no consigue contactar con esta capacidad, ya que el exceso de adrenalina hace que se dispara la respuesta de congelarse, huir o luchar, un estado de supervivencia en que es difícil sentir otra cosa que el propio ser.

 

S. La ‘S’ de los sentidos y de las sutilezas. Mencioné los sentidos ya al hablar sobre la sobreestimulación (‘O’), diciendo que las PAS, por decirlo de una manera, tenemos los sentidos más afinados, más desarrollados. Solemos escuchar más y solemos escuchar los sonidos y ruidos antes que los no-PAS, por ejemplo, y lo mismo se puede decir en relación con la vista, el olfato, el gusto y el tacto. Pero lo realmente interesante es nuestra capacidad de captar sutilezas como el lenguaje corporal, un leve cambio en una expresión facial, un ligero cambio de temperatura, un ambiente positivo o negativo… y un largo etcétera. Cada PAS sabe que hay muy poca cosa, muy pocos detalles que se le escapan.

 

Con esto hemos completado el conjunto de los cuatro pilares. En su totalidad nos ofrecen la ‘radiografía’ del rasgo de la alta sensibilidad. Si te ves reflejado en dos o tres de los pilares pero no en los cuatro, es probable que seas muy sensible pero que no hayas nacido con el rasgo de la alta sensibilidad, tal como lo define la Dra. Elaine Aron, la psicóloga estadounidense que lo acuñó, y que también conocemos bajo el acrónimo SPS, Sensibilidad de Procesamiento Sensorial.

 

 

Karina Zegers de Bejil

Coach especializada en PAS y escritora

Col·laboradors

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